La Leyenda del Nombre de Buenos Aires

Autor:
Luis Ernesto de la Garza Carballo

Costera del Río de la Plata en Buenos Aires

El escritor santafesino Ezequiel Martínez Estrada definió a la cosmopolita ciudad de Buenos Aires como la “Cabeza de Goliat” por su tamaño y poderío en contraste con el resto del país. Otros autores la han denominado “La Reina del Plata” por coronar al Río de la Plata, que se puede recorrer en un paseo por el famoso barco Humerto M, e incluso ha recibido el nombre de la “París del Sur” por las hermosas obras arquitectónicas que ostentan las calles de esta ciudad, y que se pueden recorrer de día y de noche. Son Nuestra Señora del Buen Ayremuchas las formas en que se ha denominado a esta ciudad, pero el origen de su nombre es realmente tan mítico como la ciudad misma.

También llamada Capital Federal de Argentina, la ciudad de Buenos Aires recibe su nombre de una advocación de la Virgen María de origen italiano: la Madonna del Bonaire, protectora de los navegantes, cuyo nombre fue castellanizado como Nuestra Señora del Buen Ayre o Virgen de la Candelaria, por portar en su mano una vela encendida. En su honor, Pedro de Mendoza, el primer conquistador español en tocar esta tierra, la bautizó como “Puerto de Nuestra Señora María del Buen Aire”, nombre que también explica el Los Orígenes de Buenos Airesgentilicio “porteño” que aplica a los residentes y nativos de esta ciudad desde épocas coloniales.

La ciudad fue registrada ante la corona española como “Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora del Buen Ayre”, pero por uso y practicidad de los inmigrantes, comerciantes y navegantes, su nombre se simplificó sencillamente a “Buenos Aires”, nombre corto por el que los argentinos y el mundo entero conocen actualmente a esta ciudad, cuyas atracciones compiten a nivel mundial en tradición y belleza, y donde la Paseo por Buenos Airesmúsica y el baile siguen definiendo la cultura popular.

El historiador paraguayo Ruy Díaz de Guzmán registró en su obra “La Argentina Manuscrita” la anécdota de que el conquistador Sancho del Campo pronunció la frase “¡Qué buenos aires son los de este suelo!”, mientras bajaba de su embarcación a tierra firme, lo que ocasionó que por mucho tiempo se creyera que éste era el origen del nombre, sin embargo, parece que fue más bien en honor del nombre de la ciudad que la frase fue pronunciada.

 


Escrito por Luiser de la Garza